Verano 2007: Alemania. Parte 2/2

Continuando la transcripción:

17/07/07
01:29

Tumbados en las literas del albergue. Tras la comida en el parque hemos vuelto al “casco histórico” de Köln. No demasiado interesados (fue destruido durante la guerra, así que las cosas más viejas tenían 60 años) regresamos a la estación y tras visitar la catedral, volvemos a Düsseldorf. El camino de vuelta andando se ha hecho bastante largo. Por el camino aprovechamos a mandar un correo desde un cibercafé, avisando al albergue de Zeeburg que llegamos a las 21:00 del martes (hoy). A pesar del día de caminatas, no teniamos hambre, así que no hemos cenado. En el albergue, lo que sí hemos tomado han sido un par de cervezas (la típica de la tierra Alt y una Pielsener). Además las hemos tomado en la calle, vestidos ya con el pijama, siendo el centro de atención de la calle. He aprendido que “Auchtung” no se lee Auchún XD Más tarde ha llegado el numerito de dejar una botella llena de margaritas frente a la puerta de los vecinos españoles que están en la habitación de a lado, llamar a la puerta y echar a correr… Esperemos despertarnos a tiempo de desayunar bien y hacer el check-out a la hora (9:00).
18:32
Sentados en el Intercity Express, camino de Amsterdam. Esta mañana hemos llegado al check-out y el desayuno sin problemas. Cargados de nuevo con el equipaje el U-Bahn nos ha acercado a la Hbf (Estación central de trenes), donde las mochilas y la maleta han pasado el día metidas en una taquilla de la consigna (4€ sólo por 72h). Desembarazados de los pesos muertos nos hemos dispuesto a hacer tiempo hasta la hora de coger el tren. Lo primero que hemos visitado ha sido el barrio japonés. De japonés sólo había un par de bancos, unos cuantos restaurantes y supermercados y librerias. Pero todo muy discreto, a simple vista no se diferenciaba del resto de la ciudad. Hemos entrado en un supermercado por curiosidad y nos ha parecido el paraiso. Había de todo, podríamos haber pasado semanas y semanas probando cada día una cosa. Tras comprar algunas cosillas (y el agua más barata de la ciudad), hemos seguido andando hacia uno de los tranquilos parques de Düsseldorf. Tras un descanso, alrededor del mediodía, nos hemos encaminado hacia el mercado de la Karlsplatz. Frutas perfectas, productos franceses y de Italia, embutidos ya cortados y apilados en las charcuterías y gente almorzando en los chiringuitos con especialidades, indias, italianas… Nosotros, sin demaiado apetito hemos vuelto al local de las patatas fritas de ayer y hemos conseguido una bandejita de patatas con ketchup, mayonesa y cebolla y una currywurst (salchicha con curry) cortadita en otra bandeja y francamente deliciosa. Al terminarlo hemos entrado en un sitio de kebabs y nos hemos pedido tres pequeños. El pan era como de una torta, cortada en cuartos. No hemos sido capaces de identificar el tipo de carne, ni por la vista ni el gusto, pero estaba muy rica. En el de Tere se ha debido pasar con el picante (a pesar de pedir explicitamente poco) y se ha puesto colorada, colorada.

Más tarde nos hemos vuelto al parque a hacer tiempo y hemos aprovechado para una siestita. Justo antes de la siesta he tenido la mala fortuna de estornudar y ver a mis gafas volar y estrellarse contra el suelo, rompiéndose cristal y montura. Cuando nos hemos levantado del parque un viejecillo nos ha oido hablar y ha preguntado a ver si eramos españoles o griegos. Ha resultado ser un italiano-abuelo-batallitas y nos ha estado un rato contándonos su vida en italiano 🙂

Definitivamente Alemania es un pais que hay que volver a visitar, pero mejor alguna otra zona más animada.

Y ahí acaba lo que escribí. Entonces llegó Patri y ya no encontré ningún otro momento para escribir. Pero sí que hay muchas fotos y fotos y fotos

Oye, sólo voy dos años tarde en publicar esto 😀

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Verano 2007: Alemania. Parte 1/2

Lo que sigue es una transcripción de lo que escribí en mi cuaderno durante el viaje de este verano, está tal cual lo escribí en su día, hay cosas (puntuación, adjetivación, alguna falta de ortografía…) que podrían corregirse, pero creo que así queda mejor:

15/07/07
10:51

Sentados en una plaza de Utrech, con grandes estatuas y lo que parece ser una feria de muestras. Estamos esperando a coger a las 13:00 el tren hacia Düsseldorf. Hemos llegado hace una hora al aeropuerto de Amsterdam y una amable señora en el mostrador de los trenes internacionales nos ha conseguido unos tickets bastante más baratos de lo que esperábamos; y eso que como no quedaba sitio en segunda clase, la ida la hacemos en primera.

16/07/07
19:05

Sentados en el andén 2C a la espera del tren de vuelta de Köln (Colonia) a Düsseldorf. Ayer llegamos a la primera al albergue, eso sí, reventados. A las nueve y pico ya estábamos fritos en las literas, tras un paseo de un par de horas en el que vimos casi toda la ciudad. Cenamos unas pizzas de jamón y champiñones y espinacas y compramos unas patatas fritas que resultaron estar cubiertas de salsa de cacahuete y que, sorprendentemente, eran comestibles.
Hoy nos hemos despertado prontísimo, sobre las seis y media. El desayuno, tipo buffet ha estado bien, nada espectacular pero muy correcto; nada de comer sólo leche y una tostada. Después hemos seguido visitando la ciudad y a las 11 hemos visitado el Kino, Harry Potter y la Orden del Phönix, para ser exactos. Hemos pedido entradas para Die Simpsons pero nos han dado esas 🙂
Al terminar la peli, en la oficina de turismo hemos descubierto que los barcos Düsseldorf-Köln sólo viajan unos pocos días al mes y además es un viaje de más de cuatro horas. Así que hemos comprado una baguette y abordado un tren que pasaba por allí…
Y hemos llegado a Colonia. Y tal como nos dijeron el tejano/texano y su mujer holandesa (5 hijos!!!) en el compartimiento de primera clase del tren de ayer, la estación de trenes queda justo junto a la enorme catedral (Dom) de Colonia. Muy negra por la contaminación, muy alta, muy recargada de millones de detalles, con varios andamios en las alturas y bastante menos atractiva en el interior.
Al llegar y tras la visita de rigor a la oficina de turismo, la decisión más sensata ha sido ir al parque a comer el bocadillo; ¡segundo día comiendo jamón serrano! 😉

Continuará…