Cómo hacer una lámpara anular grande para retratos

Hey, por algo no soy actor:

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From bilge rat to lookout

I had to do a “Writing exercise” for my English class, the assignment was to write a paper for a TV program called Masterclass, answering the question “What’s your secret ambiton and why?” so they could chose some people to receive expert tuition from a pro. So this was my answer:

From bilge rat to lookout

Ahoy! My name is Iñigo Alonso and I want to be a pirate! A mighty one, may I add. I want to sail the seven seas, with the Jolly Roger over my head, flapping in the warm wind of the Caribbean.

Although I fight like a dairy farmer, I am pretty athletic, so a few lessons with a sword master should be enough to transform me into a dangerous buccaneer. Also, I already curse like a sailor, so I’d only have to practice some taunting shouts.

Also important in a pirate’s life is the thievery, especially during the periods of time spent on shore awaiting for favourable winds, as stealing from your mates on board can cause you severe health problems, like losing your remaining eye or having to spend the night (or precisely the rest of your life) sleeping with the fish. Robbing landlocked lubbers seems much easier.

On regard of my treasure hunting abilities, I won last year’s Easter Eggs Contest held at my school. Admittedly, I only won the decoration contest, but I got to keep one of the eggs that I painted! Plus I can hold my breath for ten straight minutes, so many sunk ships are well within my reach.

So Masterclass, help me be a pirate, I’m already halfway there… Please? Pretty please? Please pretty please with sugar on top?

Logo del proyecto Open Ripple

A finales de 2007 se publico en Kriptópolis una noticia acerca de un nuevo proyecto para crear un buscador web distribuido. La idea me pareció interesante y consulté el trabajo que ya se había hecho (casi nada aún por aquel entonces) y en qué podía colaborar. Y ví que andaban buscando un logo y dar un poco de color a la página que utilizaban para coordinar el proyecto, con la idea de que la gente se identificase más con el desarrollo.

Así que jugando con el significado de “ripple”: onda pequeña, rizo, chapoteo, ondulación dejada en la arena por la marea… y tras unas pocas iteraciones, creé el logo:

RIPPLE 01

RIPPLE 02

RIPPLE 03

RIPPLE Final - BareRIPPLE FinalRIPPLE Final - Open

Para su elaboración empleé el programa de ilustración vectorial Inkscape.

A día de hoy el proyecto parece haberse estancado, a pesar de que en el año 2009 fue finalista en los Community Choice Awards de SourceForge.

Nuevo diseño de la web

pot-peinture-verte

He actualizado el aspecto de inigoalonso.com con una nueva disposición, nuevos colores, fotos aleatorias… También he pasado a un diseño basado en una única página, más simple y accesible. He retirado un motón de cosillas que no aportaban nada.

Ahora tanto la página principal, la galería de fotos, el blog y las cuentas de Twitter y Youtube comparten la misma piel.

Espero que os guste, si veis algo corregible, no dudeis en contactarme.

Digresiones estadísticas en el campo de los asuntos cardiacos

Si Wolowitz puede hacer públicos sus cálculos, yo también. Son cálculos generosos por obligación para con mi optimismo universal (excepto con las personas, que siempre son idiotas) y por la escasa calidad de los estudios estadísticos que he podido encontrar. Cualquiera que esté en proceso de elaborar una estadística puede masajear los datos a su antojo hasta que quede lista para publicar exactamente lo que le interesa…Y me incluyo, pero como me jugaría algo bueno a que mi único interés es simplemente publicar unos gráficos bonitos… Bueno, seguro que alguno pensará que también intento justificarme o algo; es una hipótesis que yo tampoco descarto, pero como también creo que ya llevo un tiempo de vuelta de todo y total, lo que escribo sólo lo leo yo, esa conjetura pierde fuerza. Así que adelante, bogavante:

Para mayor impacto gráfico he adaptado mi hoja de cálculo al modelo de la ecuación de Drake:

N=P*C_sexo*C_edad*C_tabaco*C_obesidad*C_idiota*C_altura*C_alonso

N Número de potenciales parejas

P Población

C_sexo Coeficiente de sexo: A pesar de que múltiples fuentes dan un mayor porcentaje de mujeres que de hombres en la población, vamos a ser conservadores y daremos a este coeficiente el valor 0,5.

Coeficiente de Sexo
Coeficiente de Sexo

C_edad Coeficiente de edad: Muy variable a nivel global y para cada rango de edad, en nuestro caso, para una muy razonable horquilla de entre 18 y 26 años, la pirámide de población de nuestro entorno nos proporciona un dato del 0,055 para este coeficiente.

Coeficiente de Edad
Coeficiente de Edad

C_tabaco Coeficiente de tabaquismo: A partir de los últimos datos del INE (2005) y siendo muy generosos, asignamos a este coeficiente el valor 0,67. Además consideramos añadido en él a quienes sufren otros tipos de drogodepencia, exceptuando el consumo ocasional de alcohol (y el café y el chocolate, por supuesto).

Coeficiente de Tabaquismo
Coeficiente de Tabaquismo

C_obesidad Coeficiente de obesidad: Con datos muy antiguos (1997) del MSC para el rango de edad entre 20 y 24 años nos quedamos con un 0,993 (siendo más exigentes y sumando a quienes sólo padecen sobrepeso -IMC>25- se nos dispararía a 0,89).

Coeficiente de Obesidad
Coeficiente de Obesidad

C_idiota Coeficiente de idiotez: Puesto que este indicador puede resultar sumamente subjetivo, la solución más rápida, certera y con datos estadísticos que la respalden es asignar el valor 0,23 a este coeficiente, a partir de los datos de las personas en el rango de edad a estudio que se declaran ateas o al menos, agnósticas. A falta de pan, buenas son tortas.

Coeficiente de Idiotez
Coeficiente de Idiotez

C_altura Coeficiente de altura: Esto empieza a ponerse complicado, los anteriores datos eran (más menos) independientes entre sí, es decir, no estábamos eliminando a la misma persona dos veces por motivos diferentes (sobre todo porque los datos estadísticos estaban tomados para aproximadamente la misma población, más o menos mujeres en el rango de edad que nos interesa y eran indicadores sin una correlación, al menos aparente). Llegados a este punto si eligiésemos un coeficiente para el dato de la altura haciendo caso de las tablas, de todas todas daríamos un dato inventado. Así que el coeficiente que elegimos en este caso, un poco a boleo, es del 0,5. La idea es quedarnos sólo con quienes miden más de 160cm, pero apuntando para arriba, al serle asignado a este coeficiente un valor subjetivo muy elevado.

Coeficiente de Altura
Coeficiente de Altura

C_alonso Coeficiente de Alonso: Dado que hay tantos rasgos de los que obtener estadísticas es imposible (sobre todo por subjetivos), no nos queda más remedio que personalizar otro coeficiente para el usuario de la ecuación; en él se tienen en cuenta factores tales como la belleza (porte/esbeltez, facial, del propio timbre de la voz…), las costumbres (ropa/abalorios, maquillaje/cirujía, etc), los valores morales y otros muchos (especial mención para quienes creen que ya han encontrado a su media naranja y se mantienen monógamos). La propia experiencia de campo nos da a entender que un valor apropiado para este coeficiente podría ser un 0,35. Es decir, aproximadamente un tercio de quienes pasar la criba de todos los anteriores coeficiente mantienen sus posibilidades.

Coeficiente de Alonso
Coeficiente de Alonso

Por lo que la ecuación queda:

N=P*0,5*0,055*0,67*0,993*0,23*0,5*0,35=P*0,000736

Con todo, el resultado de aplicar esta ecuación directamente a datos de población a distintos niveles, sólo nos indicaría la existencia de potenciales sujetos de nuestra búsqueda (tal cual, uno de cada 1358 personas). Es imposible que cualquiera llegue a coincidir a menos de diez metros de toda la gente del mundo, ni siquiera de una sola ciudad de tamaño medio. Y mucho menos hablar con ellas. Y mucho menos llegar a conocerlas hasta el punto de verificar la concurrencia parámetros que la haría superar el cedazo de la ecuación desarrollada. No obstante cabe sugerir, a la vista de del conjunto de la situación, una serie de comportamientos que maximizarían la capacidad de discernir entre tan abultada población. Este conjunto de sugerencias puede denominarse como “Menos posibilidades que un copo de nieve en el infierno”, y a pesar de lo políticamente incorrecto se su aplicación, consiste en el concepto del no-amor a primera vista. Quienes incumplen alguno de los criterios propuestos que son distinguidos por simple observación directa son inmediatamente tachados con una gran cruz para todos los propósitos de esta ecuación. De esta forma se reduce el tiempo que es necesario invertir en la catalogación de cada individuo. Resulta obvio que bellísimas personas quedan fuera del círculo de nuestro interés de esta forma, pero hay que tener claro que el ostracismo al que se ven relegadas es sólo relativo a los asuntos erótico-sentimentales que nos ocupan.

De cualquier manera, así quedaría la ecuación aplicada a distintas poblaciones:

Mundo (P=7000000000): 5154901

España (P=46150000): 33986

País Vasco (P=2150000): 1583

Vizcaya (P=1150000): 847

Bilbao (P=350000): 258